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| Desde Abril 2006 - Martes y Jueves desde las 15 hs. en Radio Splendid
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| Sistema
Electoral |
Desde comienzos de la democracia
en 1983, el debate sobre el sistema electoral argentino fue in crescendo, como
parte de un debate más de fondo, que es la reforma política. Esta está ligada
especialmente a una recuperación de legitimidad por parte de las instituciones.
La reforma del sistema electoral se refiere básicamente a la mejora de la representatividad,
centrada sobre todo en la constitución de las listas partidarias. El sistema electoral
es modificado no tanto por sí mismo, sino por los métodos de selección partidaria
de cargos electivos, sobre todo legislativos. La lista sábana, y el desconocimiento
de los votantes de la conformación de la lista partidaria, son los ejes a los
que se plantea modificar desde esta reforma. Las internas abiertas representan
un primer intento desde los partidos por modificar el sistema de selección de
sus candidatos, democratizando este proceso, haciendo partícipe a la población
(no solo a los afiliados) del mismo. Sin embargo, no todos los partidos adoptaron
este sistema, y los que lo hicieron, lo han realizado en pocas ocasiones.
El régimen electoral, entonces, no se limita a los mecanismos que rigen la emisión
del voto y su conversión en bancas o escaños. Las reformas al régimen electoral
rozan la organización electoral general y partidaria especialmente.
Es decir cambios de geografía, que suscitaran cambios en el número de cargos a
elegir por distrito. Este tipo de proposiciones, tiene que ver con la conveniencia
de un partido político respecto a posicionar la mayor cantidad de funcionarios
electos, en un determinado distrito en el cual es tradicionalmente ganador.
La fórmula electoral vigente es el sistema D´Hont de representación proporciona
con una barrera del 3% del padrón electoral. Este sistema se aplicó por vez primera
en las elecciones de 1957 para constituyentes, en oportunidad de una reforma de
la Constitución y rigió a partir de las elecciones para Diputados en 1963. La
barrera en esas elecciones era de 8% y se mantuvo hasta las elecciones de 1973.
El sistema de mayoría simple con lista plurinominal se aplicó hasta 1912 (excepcionalmente
en 1904 esto fue cambiado por circunscripciones uninominales). La ley Sáenz Peña
estableció el sistema de lista incompleta o de los dos tercios que se utilizó
hasta 1962, salvo en el período que va entre 1951- 1954, en que se utilizaron
circunscripciones uninominales con mayoría simple.
El país está dividido en distritos o circunscripciones plurinominales, que son
las provincias. Las listas partidarias son cerradas bloqueadas, aunque se establece
la posibilidad del corte de boleta. La combinación de la fórmula electoral – representación
proporcional con listas plurinomianles cerradas favorece un mayor número de partidos.
Este hecho concuerda, según Liliana de Riz, en ¨ El debate sobre la Reforma electoral
en Argentina ¨ (CEDES), con una organización federal del estado argentino, y privilegia
a los partidos frente al elector.
Las denuncias provienen tanto de los partidos perdedores como de los ganadores.
Cabe destacar asimismo, que esta reforma en los sistemas electorales provinciales,
no contó con el consenso suficiente por parte de las legislaturas provinciales.
Tampoco, critican los expertos en sistemas electorales, se ha dado la información
suficiente a candidatos y electores sobre el funcionamiento de este tipo de sistema
electoral.
La Ley de Lemas responde entonces a una fragmentación del escenario político en
general, en cuanto a la proliferación y diversificación de intereses de la población.
Pero también ella responde a una fragmentación interna de los partidos políticos
tradicionales de cada distrito, sumergidos en plena reorganización interna, pos
vuelta a la democracia en 1983´.
También el sistema de tachas, empleado en Tierra del Fuego acarreó resultados
no esperados, incrementado el faccionalismo hacia el interior de los partidos,
en vez de neutralizarlos, como era el objetivo inicial. En definitiva, los sistemas
electorales, y los experimentos de ingeniería institucional que con ellos se hace,
reflejan el conflicto inter partidario e intra partidario, los cuáles se reflejan
en el momento de decidir el mejor sistema electoral en las legislaturas. Pero
lo más importante a tener en cuenta, es que, para que los sistemas electorales,
den los resultados teóricamente esperados en la práctica, deban estar arraigados
en la sociedad que los vivencia. |
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